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A este volumen se han aplicado los criterios utilizados por Ediciones Universitarias de Valparaíso de la Pontificia Universidad Católica de Valparaíso, con referato externo.

SERIE ARBITRADA




© BALDOMERO ESTRADA, 2020

INMIGRACIÓN INTERNACIONAL EN CHILE
Perspectivas Económico-sociales, 1850 - 2017


Registro de Propiedad Intelectual Nº 2020-A-410

ISBN edición impresa: 978-956-17-0854-9

ISBN edición digital: 978-956-17-0896-9


Derechos Reservados


Ediciones Universitarias de Valparaíso

Pontificia Universidad Católica de Valparaíso

Calle Doce de Febrero 21, Valparaíso

Mail: euvsa@pucv.cl

www.euv.cl


Diseño: Paulina Segura P.

Corrección de prueba: Daniela Vergara R.


HECHO EN CHILE

ÍNDICE




WALDO PACHECO
Inmigración y sociabilidad protestante en Valparaíso a mediados del siglo XIX.


LJUBA BORIC
Sociedades de Beneficencia y Socorros Mutuos. Dinámicas de sociabilidad y estrategias de distinción de inmigrantes en Punta Arenas, 1880 –1920.


MARCOS CALLE
Trayectorias empresariales de italianos: las familias Magnasco y Solari en el puerto de Iquique,1890 –1960.


LEONARDO MAZZEI
El prestigio italiano en el proceso inmigratorio chileno. El caso de Concepción, 1890 –1930.


JORGE MUÑOZ
Empresarios y diplomáticos alemanes en el Pacífico, 1890 –1914: una mirada desde la Provincia de Llanquihue, Chile.


BALDOMERO ESTRADA
La educación como instrumento de conservación de la identidad étnica. La comunidad judía de Valparaíso-Viña del Mar, 1920 – 2000.


MARIO MATUS
Crisis de crecimiento. El Bicur Joilim a lo largo de la década de 1930.


GUILLERMO BRAVO
“Nueva inmigración” en Chile. Imaginario social y novela.


ANDREA AVARIA
Ser mujer como constante de tensión en el parto. Parir en Santiago de Chile, cuando se es chilena, migrante o extranjera.


CARMEN NORAMBUENA
Números, Voz y Letra de la comunidad haitiana residente en Chile.


MARCO AURELIO REYES
Imaginario colectivo: construcción del Diablo como inmigrante. El caso de Chillán.

PRESENTACIÓN

En 1986 se iniciaron en el Instituto de Historia de la Universidad Católica de Valparaíso las Jornadas de Estudios Migratorios que, durante los primeros años, se mantuvieron bajo el alero de esta Casa de Estudios. Con el paso de los años, debido al interés de los académicos procedentes de otras instituciones académicas, se decidió efectuar estos encuentros académicos en otras Universidades, en donde se cultivaba la disciplina de los estudios migratorios. Es así, como también se realizaron estas jornadas en la Universidad de Tarapacá, Universidad Arturo Prat, Universidad Católica del Maule, Universidad del Bío-Bío, Universidad Católica del Norte, Universidad Católica de la Santísima Concepción, Universidad de Chile y Universidad de Santiago.

A partir del año 2010 se decidió que estas jornadas debían tener una mayor difusión, por lo cual, desde esa fecha se han publicado diversos volúmenes con algunos de los artículos con los temas presentados en cada uno de los encuentros realizados. Hasta el momento, han sido seis las publicaciones editadas1. El año recién pasado, 2018, tuvimos la ocasión de celebrar las XXV Jornadas en la Pontificia Universidad Católica de Valparaíso, que ha permitido editar la presente publicación. Para quienes hemos participado desde los inicios en estas jornadas, constituye una especial satisfacción el haber logrado la permanencia, a través del tiempo, de estos encuentros que han validado un tema que hoy cobra especial atención, por el sustantivo incremento que está teniendo la inmigración en nuestro país. De allí entonces que este libro constituye un verdadero hito y testimonio de la relevancia y preocupación, que ha existido sobre el tema migratorio en Chile desde distintas Universidades, aportando de modo sustantivo a la comprensión de un proceso natural que constituye parte de nuestra historia desde los inicios de nuestra nación.

En consideración al actual proceso de incremento de la inmigración internacional en Chile, se hace necesario observar el proceso en perspectiva, conocer el fenómeno y utilizar las experiencias para enfrentar adecuadamente el desafío. Las migraciones son factores de desarrollo para las sociedades receptoras y para que esto sea así es importante generar políticas públicas oportunas y apropiadas a los requerimientos del fenómeno. Igualmente, un país históricamente enclaustrado como el nuestro, requiere de acciones comunicacionales que asuman la inmigración como un aporte a nuestro crecimiento. En una sociedad globalizada, peligrosamente competitiva, consumista e individualista, es importante incorporar actitudes receptivas hacia otras culturas que enriquecen nuestra identidad y facilitan una mejor adaptación a un universo más cosmopolita y pluralista.

El actual volumen lo hemos titulado “Perspectivas Económico-sociales de la Inmigración Internacional en Chile. 1850–2017” ya que las investigaciones incorporadas, en los diez artículos seleccionados, se centran en temas relacionados con aspectos referidos a efectos y consecuencias socioeconómicas como resultado de los diversos procesos migratorios que se han producido en nuestro país, desde mediados del siglo XIX hasta la actualidad.

El trabajo inicial de Waldo Pacheco nos informa de lo que fue el comportamiento de los extranjeros protestantes en la vida social como también económica, en Valparaíso a mediados de siglo XIX. Se trata de un tema interesante y novedoso, por lo que significa un enfoque poco habitual, desde lo religioso, del proceso de integración de inmigrantes de diversas nacionalidades en una ciudad que, por su carácter portuario, manifestó un estilo más cosmopolita y tolerante ante la diversidad religiosa, que el resto del país, pero que, en general, mantenía ciertos prejuicios aún fuertemente arraigados, especialmente en los sectores populares.

En el segundo artículo, Ljuba Boric, analiza la situación de los migrantes en la región de Magallanes, a fines del siglo XIX, deteniéndose en las redes que generan los distintos colectivos, específicamente a través de las diversas instituciones que establecen. La intención de la autora es adentrarse en las formas cómo se difundieron las normas y valores de los inmigrantes en la región a través de las organizaciones étnicas, logrando de este modo conocer en forma más apropiado los mecanismos de conservación de su identidad y las estrategias implementadas para mantener sus costumbres, lo cual es también una adecuada forma de facilitar el proceso de integración.

Desde la microhistoria, Marcos Calle estudia en profundidad a dos destacadas familias italianas recurriendo a diversas fuentes primarias. Se trata de las familias Solari y Magnasco que forman parte de elite empresarial de la zona Norte del país y que lograron ejercer su actividad de modo exitoso, haciendo un apropiado uso de las redes étnicas de la colectividad, como también de las posibilidades que les generaba el medio de acogida para llevar a cabo sus inversiones. Se trata de un enfoque que logra adentrarse en la intimidad del proceso evolutivo de ambas familias, permitiendo conocer la diversidad de factores que coparticipan en la consolidación de un sólido y complejo entramado empresarial.

Continuando con la colectividad italiana, el profesor Leonardo Mazzei nos traslada hasta Concepción para estudiar otra perspectiva de lo implica la inserción de los colectivos étnicos europeos en nuestro medio. Su trabajo se relaciona con la mirada que existía en nuestra sociedad hacia los distintos países europeos, a comienzos del siglo XX, lo cual determinaba en cierto sentido la acogida que se hacía de los migrantes en nuestro medio de acuerdo con dicha percepción. El autor hace notar que, en el caso de los italianos, a pesar de venir de un país con serios apremios económicos, la positiva imagen cultural que proyectaba Italia en nuestra sociedad favoreció la integración de sus connacionales al medio receptor, que mostraba admiración por la rica historia cultural italiana.

Otra destacada comunidad europea muy presente en nuestro medio es, sin duda, la procedente de Alemania que ha dejado una notoria impronta en la región sur de nuestro país. Jorge Muñoz Sugarret, se detiene en la colectividad alemana de Valdivia para referirse a un aspecto poco estudiado en dicha región ya que, analiza desde el quehacer empresarial, la actividad diplomática de la Cancillería alemana para intervenir en la política interna de los países latinoamericanos. En este caso se trata de conocer el comercio lanar realizado en Valdivia, previo a la I Guerra Mundial, y la forma como se intentó que dicha actividad fuera controlada por empresarios alemanes en desmedro de los ingleses.

Por nuestra parte, hemos incluido un artículo referido a la comunidad judía de Valparaíso-Viña del Mar a fin de conocer cómo se desarrolló el proceso educacional que dicha colectividad llevó a cabo para sus hijos a través del siglo XX. Nos interesa saber hasta qué punto la educación fue un efectivo instrumento para la mantención y difusión de la identidad étnica del grupo, teniendo en consideración que variables como la incorporación de nuevas generaciones, características del medio de acogida y transformaciones que ha experimentado la sociedad a través del tiempo, atenúan y transforman los objetivos primarios de carácter educativo.

Igualmente, en relación con la colectividad judía, Mario Matus, estudia una organización de la comunidad de Santiago dedicada a la protección de los enfermos (Bicur Joilim), pero que como consecuencia del numeroso arribo de miles de refugiados en 1939 que huían del nazismo, reorientó sus funciones, en la medida que se vio obligada a participar de un modo más decisivo, junto a otras organizaciones creadas ad hoc, en la acogida de ese numeroso contingente de emigrantes forzosos. De tal modo, tuvo que hacer ajustes presupuestarios y sacrificios no contemplados para financiar la red de ayuda a los refugiados, que se basaron inicialmente en un aumento importante de sus socios y una elevación muy significativa de sus contribuciones.

Desde una perspectiva literaria, Guillermo Bravo, utiliza la novela social, sobre la inmigración contemporánea, como fuente de información recurriendo a las “imágenes literarias” que delinean cuadros generales del proceso migratorio. Efectivamente los textos de las novelas ayudan a la comprensión del historiador en lo general, y del imaginario social de la inmigración, en lo particular, conduciéndolo a un nuevo aprovechamiento heurístico de la literatura para aproximarnos de mejor modo a los temas sociales, utilizando metodologías propias de la disciplina histórica. El análisis de diversos textos de novelas recientes deja en evidencia problemas del fenómeno migratorio que aportan sustantivamente para su mejor comprensión.

Andrea Avaria aborda un tema muy contingente como es la atención del parto en Chile, especialmente referido a las situaciones de mujeres inmigrantes. En su desarrollo analiza las diversas dificultades que deben enfrentar las mujeres nacionales, extranjeras y migrantes en el tratamiento del parto a través de sus propios relatos, en todas las instancias que deben recorrer en el sistema de salud existente. La aproximación, de esta investigación, a las experiencias de parto de las mujeres da cuenta de la complejidad de los procesos de parto, especialmente para las mujeres, que, por su condición de clase y nacionalidad, viven el parto en el sistema de atención de salud privado y público.

Finalmente, Carmen Norambuena se refiere al proceso migratorio de haitianos, estudiando el proceso desde sus orígenes vinculado a la creación, por parte de las Naciones Unidas, de la Misión de Estabilización de las Naciones Unidas en Haití (MINUSTAH), en 2004, a fin de estabilizar la institucionalidad, desarmar grupos de delincuentes, promover elecciones libres y desarrollar económicamente el país. La participación de nuestras Fuerzas Armadas en esta misión generó un vínculo que estimuló a los haitianos a emigrar hacia nuestro país en procura de una sociedad con mayor desarrollo y que podía cubrir las necesidades de sus habitantes. El trabajo en cuestión analiza la evolución del proceso mostrando los diversos problemas que este significó para los inmigrantes.

Tal como se puede advertir en los diversos artículos incluidos, la diversidad temática evidencia también la complejidad que significa abordar el tema migratorio. De allí la necesidad de enfrentar su tratamiento en forma adecuada y teniendo en cuenta que se trata de un fenómeno de largo aliento, para lo cual es muy importante generar una institucionalidad acorde a la difícil demanda. El contenido de estas investigaciones contribuye en forma sustantiva para una mejor comprensión del tema, entregando antecedentes como también importantes pistas para su mejor comprensión.

Baldomero Estrada

Coordinador

XXV Jornadas de Estudios Migratorios

Imaginario colectivo: construcción del Diablo como inmigrante.
El caso de Chillán

MARCO AURELIO REYES COCA

Universidad del Bío-Bío

IMPACTO EN EL IMAGINARIO COLECTIVO

Siempre el impacto en los niveles más microscópicamente espaciales considerados, tendrán mayores repercusiones dado que alteran económica, social y culturalmente a las comunidades locales donde se insertan los migrantes. Las tensiones son mayores amplificando los problemas, que generan al poner en peligro, por ejemplo, la pérdida de las condiciones de vidas alcanzadas y logradas por las comunidades receptoras de los inmigrantes: Mercado del trabajo, sistemas de salud, educación y vivienda que colapsarían con las inmigraciones. Pero también alimentan el malestar y el desprecio social por los inmigrantes, sobre todo si son de otro color y hablan distinto idioma y tienen otras costumbres.

Esto último, aunque no se manifieste públicamente, sino que alimenta negativamente el imaginario colectivo. Aunque, se dice que se convierte en el anatema de racismo y de vulneración de los derechos humanos. Esto aumenta las paradojas existentes en el inmenso paraguas de la inclusión, provocando el desprecio de algunos sectores intelectuales del país, cuyo discurso es atingente a los derechos humanos. Sin embargo, la realidad subyacente en el imaginario colectivo es diferente.

MIRADA DIABÓLICA DE LA INMIGRACIÓN

Esta mirada diabólica, proveniente del campo de la demonología, es un aporte extraído de un opúsculo de Eduardo Galeano. Para Galeano existe una tesis-mito sobre los diversos rostros que ha adquirido el Demonio o Príncipe de las Tinieblas desde hace siglos, creando “eternos chivos expiatorios de Occidente”, en su eterna guerra entre el Bien y el Mal. Entre los “identikits” para descubrir esos rostros están aquellos de larga duración como los procesos históricos descritos por Ferdinand Braudel, tan extensos como los procesos mismos de la migración masiva. Algunos siguen activos en el mundo, tales como que el Diablo es musulmán que pervive desde el Dante; el diablo es judío existente de los tiempos bíblicos. El diablo es mujer u homosexual, desde la despiadada inquisición; el diablo es Negro, desde los viajes de Marco Polo. De estos mitos demonológicos, perviven hoy el del Diablo que es extranjero y también es pobre. Si el migrante no es blanco y es pobre, está condenado a la indigencia. Si las migraciones son no deseadas, no siempre se cumple con el axioma propuesto por Galeano. Existen ejemplos en la casuística histórica de realidades locales, como el caso de los palestinos en algunas regiones de Chile en los inicios del siglo XX. Es el tema de la otredad de la historia de las mentalidades559.

CUANDO EL DIABLO ES EXTRANJERO

La reacción social frente al inmigrante que no es blanco, si es pobre y si es joven, está condenado al repudio principalmente porque viene a distorsionar nuestro mercado del trabajo.

Si ese mercado es pequeño, más grande serán los temores a perder el empleo, el más grande de los miedos en las mini-economías del mercado laboral, donde la cesantía es la condición más culposa. Así el inmigrante pasa a ser el culpable del desempleo, la caída de los salarios, la inseguridad social y demás terribles desgracias.

Para Galeano, cuando Europa derramaba desplazados sociales, presidiarios y aventureros en la búsqueda de riquezas; la empresa era mirada como de la “civilización enviada al rescate de la barbarie” (siglo XVI). Ahora, cuando los pobres del mundo no europeo sumidos en la pobreza por la expoliación europea, se asoma atraído por las bondades del Primer Mundo, es “la barbarie asaltando la civilización”. Todo un contrasentido histórico-moral. Los inmigrantes son los mensajeros del Demonio que se introducen en el mundo de los mensajeros de Dios, como fueron en el renacentismo europeo que irradia a la civilización al resto del mundo bárbaro. Desde la perspectiva actual, este anacronismo histórico resulta ser una forma deformada del eurocentrismo.

LA “AGENDA OCULTA” DE LOS ESTADOS NEOLIBERALES

En la segunda mitad del siglo XIX, Carlos Marx escribía que la sociedad que alcanzaba una determinada fase del desarrollo, las fuerzas productivas materiales chocan con las relaciones de producción existente.

Desde la década de 1980, y más adelante, señalan diversos autores, que algunos Estados definirán como política extranjera, para satisfacer demandas locales, una necesidad de migrante, como “agenda oculta”, el mantenimiento de los márgenes de ganancia en sectores de la economía tales como agricultura, turismo, construcción y servicios personales entre otros560. Son los llamados pájaros de paso.

Está por verse si la segmentación de los mercados laborales o locales, en relación a la estabilidad, el ingreso y el estatus, con una oferta disponible, se puede explicar con la existencia de una demanda de mano de obra extranjera en condiciones de sobreoferta de trabajadores locales, desde una perspectiva macro.

Frente a esta tensión, está por analizarse las realidades locales donde los empleos para migrantes comunes solo quedan en labores estacionales en época de cosecha de la fruticultura, servicios domésticos o subempleos en el comercio y pequeñas empresas y en el peonaje de la industria de la construcción, caracterizada por la volatilidad. Esta es una perspectiva de micro-dimensión.

Según actores consultados, observan que mientras las sociedades emisoras de migrantes intensifican la degradación política, social y económica y ambiental, para las sociedades receptoras de esta transferencia humana, portan consigo los males que aquejan en sus propios territorios: pobreza, falta de calificación laboral, delincuencia561.

Estas son las tensiones que estamos viviendo en los espacios regionales en relación a los mercados laborales. En esos mercados focalizados es el miedo yacente en el inconsciente colectivo de esas sociedades, en los cuales, la experiencia histórica nos demuestra como el decir de Galeano, donde “la amenaza del infierno es siempre más eficaz que las promesas del cielo”. En este caso, los objetivos de los Estados y sus promesas neoliberales de configurar segmentos a costa de la existencia de redes sociales inmigratorias generando una demanda adicional por sobre la demanda de los trabajadores locales. Los trabajadores inmigrantes son “brazos de pájaros de paso”, aumentando las tensiones del sistema, no existiendo selectividad migratoria. Las consecuencias están por venir.

INMIGRACIONES NO DESEADAS. EL CASO DE CHILLÁN (1900 Y 2018)

Chillán ha vivido dos momentos de tensiones experimentando inmigraciones “no deseadas”, en la cuales, al decir de Galeano, el “culpómetro” indica que el Diablo adquiere la forma de extranjero. Primero fue con el cambio del siglo XIX al XX (1900) cuando experimenta no una inmigración masiva sino “a gotas” de palestinos provenientes de la crítica situación que vivía el Imperio Turco en el Medio Oriente, en el contexto de la Primera Guerra Mundial (1914–1918) “Ad portas”. Las tensiones que se han señalado, se viven en la sociedad de entonces. La difícil inserción de un pequeño grupo de “extraños” inmigrantes, venidos de tan lejanas tierras, provocó el rechazo social que no habían provocado, desde mediados del siglo XIX la llegada de pequeños grupos de inmigrantes “blanco europeos” tales como alemanes, franceses, españoles, italianos y otros anglo-parlantes, que llegaron para provocar la modernización de la economía local, en una época de la crisis cíclica de la agricultura mundial.

Fue evidente el rechazo social a estos inmigrantes “no deseados”, que sí eran minoría: 32 turcos en 1907 y 103 palestinos en 1920 (aumentaron del 5,6% en 1907 al 18,1% de los inmigrantes extranjeros en Chillán).

No tuvieron acogida en la prensa liberal por aumentar la crisis social, previa al Centenario de la República, por los grupos políticos (Partido Social y Obrero, en Congreso de Chillán, 1905; y por la xenofobia de la intelligentzia criolla (Tancredo Pinochet, Nicolás Palacios, Joaquín Edwards Bello).

El rechazo social se basaba en diversos aspectos que se repiten en toda América Latina:

Origen exótico, no europeo y costumbres extrañas en el vivir, vestir y hablar.

La coyuntura histórica de su llegada por la crisis social y los duros efectos de la Depresión de 1873–1896, la decadencia del ciclo triguero y sus efectos sociales (éxodo rural-urbano).

Su inserción en el mundo laboral, agravando conflictos sociales y por practicar el comercio ambulatorio improductivo.

Su contacto con los sectores populares marginales y campesinos.

Tendencia a formar grupos cerrados y encapsulados (agnatismo, idioma, sociedades económicas, cultura).

Eran considerados “extranjeros de segunda mano” (comercio de “faltes”), generando desconfianza y anatemas sociales.

Sin embargo, a pesar de tales inconvenientes que obstaculizaron su inserción social, el éxito económico por el novedoso comercio establecido (familias Rabie, Lama, Zarzar) por su itinerancia ambulante que permitió la fracturación del latifundio donde imperaba la pobreza rural, a través de los “faltes” agentes proveedores de las necesidades básicas de la población rural y marginal; fueron convirtiéndose en un interesante fenómeno migratorio de nuestra historia económica y social local562.

¿Y QUÉ PASA CON EL CULPÓMETRO DIABÓLICO ANTE LA MIGRACIÓN HAITIANA?

La sorpresiva llegada de haitianos a nuestro país y a las regiones se intensifica a partir de 2014. Se produce un nuevo proceso de emigración-inmigración en el habitus del imaginario nacional-colonial-clasista-racista.

Es al decir de Galeano una reconstrucción de la imagen del “Diablo de los Diablos” que han tenido más larga duración: “El Diablo es negro como el pecado, el negro es enemigo de la luz y de la inocencia”. Es Lucifer pintado de negro, que hasta la Pía Santa Teresa de Jesús combatió.

El Diablo es extranjero y si es pobre, joven y no blanco, está condenado a primera vista por indigencia.

“El Diablo es pobre”, y proviene de algunas islas de la decadencia, que sufren las turbulencias de la pobreza que se asoma bajo un nuevo aspecto. Es el “karma” que arrastran los inmigrantes haitianos: racismo, incomunicación idiomática y pobreza, lo que contribuye a alimentar el discurso de la discriminación étnica, pero disfrazado de inclusión.

De 100.000 extranjeros que llegan a nuestro territorio, 73 mil fueron haitianos en el periodo (2014–2017).

Para contextualizar el flujo migratorio haitiano a Chile, caracterizado como la segunda diáspora tras la histórica a USA, Canadá y Francia; esta segunda oleada migratoria demonizada como “pauperizada”, y provocada por Estados Fallidos o frágiles “caracterizado por Noam Chomsky, por ingobernabilidad estructural y ubicados en la.periferia del mundo globalizador563. Estos son del estado caribeño: África Subsahariana, Haití, Afganistán, la ex-YugosIavia, Albania, etc. figura en el rango N°12 de los Estados Fallidos o frágiles, según Informe de la Fundación para la Paz (2018)564. Constituye un factor vital de expulsión demográfica en Latinoamerica a Brasil y Chile: a nuestro país se ha intensificado la feminización migratoria haitiana.

¿Con qué se encuentran los migrantes haitianos?

Se encuentran con la precariedad generalizada del trabajo de los inmigrantes en Chile, que es más desventajoso que en la mayoría de los países continentales, ni siquiera como “pájaros de paso”.

Estas condiciones desventajosas como los prejuicios raciales culturales, neorracismo, la barrera del creolé no favorecen la regularidad inmigratoria; la vulnerabilidad ambiental-climática; son algunos de los factores que obstaculizan la inserción migratoria haitiana en Chile565.

En Chile se está produciendo la negativa interpolación entre el “racismo de la lógica del rechazo y la exclusión social”, con el “Neorracismo diferencialista basado en el desprecio cultural”, siendo no una discriminación racista biológica, sino el desprecio a grupos minoritarios distintos al nuestro. Pasó con los turcos en Chillán de 1900–1930; hoy se repiten en Chillán de 2014–2018.

El neoliberalismo ha encontrado una oportunidad en la flexibilidad del mercado ocupacional en actividades microvaloradas y mini-remuneradas ocupaciones de servicios domésticos, aseo, construcción, comercio informal.

Lo peligroso es que con esta categorización social de los haitianos se está generando una verdadera “aporofobia” en nuestras comunidades, como miedo y aversión a los pobres y a la pobreza. Es una real “Satanización” a la inmigración haitiana.

Haití es el máximo de América Latina y 77° en el mundo como Estado Fallido con un PIB de 677 euros y un índice de fragilidad de 101,6; “expulsa” población a un Estado como Chile, que según la visión inmigratoria, estaríamos en “estado de observación para ser Estado Fallido”, presenta un PIB per-cápita de 25.346 dólares, de 13.500 euros y un índice de fragilidad de 38,0. La teoría nos dice que el nuestro es un buen mercado para recibir la inmigración haitiana, aunque según el FMI, Chile se aleja del umbral del desarrollo.

Sin embargo, la cruda realidad dice lo contrario. En el trabajo de Tijoux y Córdova, se configuran los procesos de aculturación, incluyendo la folclorización y exotización del mismo, asimismo, el sufrimiento silenciado que los inmigrantes arrastran debido a la necesidad de callar, ocultar e incluso la agresión ante su expulsión de un lugar donde “intentan vivir” con el sueño de salir de la pobreza originaria, y subsistiendo hasta con síndromes psicosociales566.

LA VISIBILIZACIÓN DE LA INVASIÓN HAITIANA EN CHILLÁN

Si bien esta inmigración de haitianos en Chile y en Chillán en especial ha sido relativamente voluminosa, desde nuestra perspectiva local y en comparación con la de los palestinos de comienzos del siglo XX; no ha sido para quedarse definitivamente.

No han venido para echar raíces y así lo demuestra un reportaje de Población Migrante (Depto. de Extranjería y Migración, 2017). Son residentes temporales de uno o dos años. Sin embargo, el impacto que generan en el inconsciente colectivo, es que se trata de la primera inmigración masiva de personas de raza negra que llega a nuestro país y se expande por la regiones. Llegan atraídos por un país que posee un alto PIB en comparación a nuestros vecinos. Por lo mismo, entre 2017–2018 el incremento de haitianos fue de un 50%.

Con este crecimiento de esta migración “no deseada” crecen las expectativas de los inmigrantes en tanto que la sociedad no dispone de los mecanismos para abordar las nuevas demandas de trabajo, y servicios básicos, por lo cual el Ministerio de Hacienda estima en US$250 millones de dólares el gasto fiscal anual asociado a la inmigración, especialmente en Educación y Salud, estableciendo indicadores gubernamentales críticos.

La ola de haitianos en Chillán

Según datos aportados por la Oficina de Extranjería de la Gobernación Provincial de Ñuble, hasta el 25 de octubre de 2018, la base de datos nos muestra que desde el 01.01.2018 al 05.09.2018, se han registrado 5.527 haitianos, comparados con 1.463 solicitudes de venezolanos . Se han otorgado 2.960 visas; 26 prórrogas para trabajar y 2.518 permisos. Se deduce que solamente el 45,55% de los registrados cuentan con permisos laborales reales y el 54,45% lo hace sin permiso, engrosando el número de los informales.

Del total de haitianos registrados 3.987 son hombres y 1.540 mujeres por lo que lo varones constituyen 72,1% de los inmigrantes indicando a todas luces el carácter de la inmigración: búsqueda de la oportunidad en el mercado laboral. Como el 72,8% posee estudios medios, alcanzamos a advertir que no se trata de una inmigración que no contribuye a mejorar el capital humano avanzando calificado. Además, la “invasión haitiana” se caracteriza por su movilidad o desplazamientos espaciales permanentes567.

A MANERA DE CONCLUSIÓN

Si de comparación de los dos movimientos inmigratorios “no deseados” producidos en Chillán en los inicios de los siglos XX y XXI, como una verdadera réplica inmigratoria; podemos señalar que los “turcos” se afincaron definitivamente para convertirse en agentes importantes del cambio económico, social y cultural de la ciudad y de la región , caracterizados por el espíritu emprendedor y la conciencia de arraigarse atávicamente en el espacio que los recibe, a pesar de las contrariedades sufridas durante este proceso de inserción social.

Un siglo después, la ola inmigratoria haitiana no se caracteriza precisamente por sentimientos atávicos en virtud de su constante movilidad y dedicación a engrosar el comercio informal y los servicios domésticos y como agenda oculta laboral, más bien, como “inmigración no deseada”, ha venido a avivar el imaginario colectivo del “Diablo inmigrante, negro y pobre”568.

Es tema que debe reflexionarse en la conciencia nacional, que involucre la construcción de un sistema de principios, derecho y deberes, con un enfoque en los derechos humanos, la igualdad y no discriminación en todos los aspectos laborales, género y seguridad social, justicia, educación y salud. El creciente fenómeno inmigratorio que vivimos, así lo exige, sobre todo extirpar la mirada diabólica al decir de Galeano.

Los haitianos en Chillán, indefectiblemente serán como “los brazos de pájaros de paso”, más la temida aporofia del ingrato neorracismo irracional. Durante el Gobierno de Sebastián Piñera, se ha iniciado el “Plan Retorno” para abandonar Chile voluntariamente, lo que parece ser una política de deportación.


FUENTES

Castle, Stepven, Factores que hacen y deshacen las Políticas inmigratorias. Zacatecas, Editorial Autónoma de Zacatecas, México, 2006.

Cortina, Adela, Aporofobia, El Rechazo al Pobre. Un desafío para la democracia, Barcelona, Paídos, Estado y Sociedad, 2017.

Chomsky, Noam, Estados Fallidos: el abuso de poder y el ataque a la democracia, Barcelona Penguin Randon House, Grupo Editorial, 2017.

Fundación para la Paz. Informe sobre Estados Fallidos, Bogotá, Colombia, 2018.

Gobernación Provincial de Ñuble, oficina de Extranjería, octubre, 2015.

Galeano, Eduardo, Palabras para olvidar el Olvido y otros textos publicados en: “Le Monde Diplomatique”. Santiago, Editorial Creemos en los sueños, 2012.

Piore, J, Michael, Birds of Passages: Migrant Labor and industrial Society. Cambridge, Cambridge University Press, 1979.

Reyes, Marco Aurelio, Colonias Extranjeras en Chillán, 2010 Revista Quinchamalí, Universidad del Bío-Bío, Chillán.

Rojas Nicolás Amode. Nassita Vásquez, Jorge: Racismo y matrices de “inclusión “de la migración haitiana en Chile, elementos conceptuales y contractuales para la discusión, 2015, Polis, Revista Latinoamericana, vol. 14 N°42.

Tijoux, María Emilia; Córdova, María Gabriela, Racismo en Chile: colonialismo, nacionalismo, capitalismo. Revista Latinoamericana Polihs, vol. 14 N°42.